Breve y esquemático, ya iré ampliando más adelante.

El cuerpo lo tenemos claro ¿no? con movimiento físico, de uno y otro tipo, pero que sea un movimiento que:

  1. No te produzca estrés
  2. Te haga disfrutar
  3. Te haga moverte de las formas más variadas posibles
¿Y la mente y el alma? pues también con movimiento.

La mente se entrena con:
  1. Lectura. De todo tipo y condición, lee todo lo que caiga en tus manos y te atraiga por uno u otro motivo, desde el Corán a un libro de algún personaje de la prensa del corazón. Igual te aburre o te asquea, pero así te harás tu propia idea de las cosas. Y si tienes que dejarlo a medias, adelante, no pasa nada, yo no he conseguido terminarme “La divina comedia” y no creo que lo haga.
  2. Debate (o discusión). Pero no el debate al que estamos acostumbrados, no. Si cuando la otra persona te habla estas esperando para contestar con tu película no estás debatiendo, no estás escuchando, sólo estás defendiendo tu posición. Escucha, asimila y replantea tus creencias. Así se debate y, sobre todo, se aprende. Eso es movimiento, si ayer creías A y mañana te das cuenta de que era un error ¡mejor! has cambiado, te has movido.

¿Y el alma? pues el alma se entrena con más movimiento:

  1. Meditación ¿has intentado callar a tu mente alguna vez? la c*brona no quiere callarse ¡menuda es!
  2. Reflexión. Reflexiona sobre tu vida, sobre tu camino, sobre tu pasado, sobre tu futuro, sobre tus ideales. Reafírmalos o cámbialos. Desactiva el piloto automático de tu vida.
  3. Naturaleza. Llevamos unas decenas de cientos de años viviendo en ciudades y cientos de miles de años viviendo en libertad en contacto directo con la naturaleza. Date el gusto de escarbar en lo más profundo de ti, date un paseo descalzo/a por el campo.
  4. Silencio y soledad. Si no soportas el silencio, igual es que no te soportas ¿lo has pensado?


¿Te ocupas de las tres ramas de tu vida o estás dejando alguna (o todas) un poco olvidadas?