Empiezas en esto de correr, y decides ir a tu primera carrera popular de corta distancia (comparada con un maratón, claro, no hay carreras cortas como salgas a tope) y te esfuerzas, peleas, sudas, sufres y piensas que eso de correr 42km es una estupidez “¿pero cómo se pueden correr 42km? Esa gente es tonta, vamos no me jodas, pero muy tonta. Eso no es bueno para las rodillas ni para nada, seguro que están todos cascados”.

“Yo nunca correría un maratón”, piensas.

Del libro “Tu primer maratón”, escrito por mi.