¿Quieres llevar una dieta baja en hidratos pero te confunde tanta receta, tanto porcentaje y
tanta información que corre por la red?

Puedes hacerlo de forma sencilla con una sola norma, si, sólo una:

Reduce al máximo el contenido de azúcares y cereales de tu dieta.

¿Ya está? bueno, podemos complicarlo si quieres, pero entonces tendría que cambiar el título al artículo y, la verdad, no me apetece.

Azúcares y cereales ¿lo tienes claro?

Azúcares: dulces, azúcar, bollería y esos azúcares que la industria esconde en sus comidas para que no te des cuenta ¡pillines! mira las etiquetas. No te fíes de nada, y menos de los zumos de brik, el tomate frito, los refrescos y las bebidas deportivas (del cacao de desayuno mejor tampoco, eso NO es cacao) ¿te he dicho que mires las etiquetas? los ingredientes aparecen por orden de importancia. Si algún azúcar aparece en los primeros puestos ¡chungo!

Cereales: pues eso, cereales, sobre todo refinados o de desayuno. La pasta, el pan y los cereales “fit” esos que en la portada aparece una chica buenorra entran dentro de esta categoría.

Y ya está, ya sigues una dieta baja (más baja) en hidratos.

Ya sólo puedes comer carne, pescado, mariscos, verduras, legumbres, frutas, frutos secos y lácteos ¡si es que no se puede comer de nada! vaya rollo ¿no?

Un saludo.