Los que nunca lo han hecho dicen que es aburrido y que cansa mucho. En ambas cosas
tienen razón, a veces, sobre todo en cuanto a que cansa.

Los que saben de movimiento y salud dicen que es perjudicial para el cuerpo, que ejecutar los mismos movimientos durante tanto tiempo de forma repetitiva es lesivo. Tienen razón, aunque se pueden combatir esos efectos si no eres sólo corredor (¿”runner”? no se lo que es un “runner”), es decir, si corres pero también te mueves y fortaleces.

Correr, tal cual, es uno de los movimientos básicos del ser humano junto a algunos otros como saltar, trepar o reptar (movimiento natural).

Cansa, aburre y es lesivo, entonces ¿por qué me gusta correr?

Empecé a correr hace 12 años cuando dejé el boxeo. Corria los 15′ que era capaz de aguantar de golpe y tenía unas sensaciones horribles, me dolía todo, pero siempre había hecho deporte y correr era una forma flexible (puedes hacerlo casi en cualquier sitio y en cualquier momento) de seguir haciéndolo. Además, es relativamente sencillo, te pones unas zapatillas y sales a correr (esto vale si respetas los tiempos y escuchas a tu cuerpo).

Poco a poco fui corriendo un poco más y, coño, me di cuenta de que después de correr me sentía ¡de puta madre!. Me iba superando a mi mismo poco a poco, ya corría 30′ seguidos e iba tardando un poco menos en hacer el recorrido habitual.

¡45′! ya corría 45′, eso era la leche ¡qué bien me sentía!

Entonces descubrí que había carreras populares (por aquel entonces, cuando salía a correr en invierno por Torrejón, no me cruzaba con nadie haciendo lo mismo que yo) y decidí apuntarme a una de 10km. Fue la primera edición de la carrera de Alovera, creo ¡joder cómo sufrí! pero oye, que satisfecho terminé y con qué ganas empecé a entrenar para mejorar un poco mis tiempos.

Desde esa carrera hasta ahora han pasado 10 años o así y muchos 10km, muchas medias maratones, unas cuantas maratones y tres ultras (>42km).
Han pasado también muchos entrenamientos, muchos días de viento, de lluvia, de frío o de sufrir en la pista.
Días de risas entrenando en buena compañía.
Días de entrenamientos que sirven para limpiar mierda (nada como un entrenamiento de ritmos fuertes para limpiar la cabeza).
Días de entrenamientos de 2h o más en solitario con mi cabeza. Días de conocerse a uno mismo.

Durante todos estos años corriendo he acumulado experiencias y aprendizajes, he hecho amigos, he conocido a mucha gente, he vivido sensaciones extremas y me he superado a mi mismo decenas de veces.

Ahora ya sabes por qué me gusta correr.

Un saludo.

La foto es de la subida al Veleta 2015. Eso es llegando al km 40 o así, a unos 2500m de altitud y despues de unas 4h de carrera.