¡Hola! me ha vuelto a pillar el toro, perdona. En mi descargo, tengo que decirte que estoy metido en un proyecto que me lleva su tiempo, pues es algo que no he hecho nunca antes y le doy unas cuantas vueltas antes de escribir cada párrafo. Ya te contaré, ya… 🙂


Bueno, espero que durante abril te lo hayas pasado bien andando en cuclillas por el pasillo ¿agujetas? seguro que los primeros días si, eso es bueno.

Estamos en mayo, mes de viento y polen en muchos sitios ¡la casa se pone perdida en cuanto abres la ventana! Ale, todas esas bolitas blancas huyendo de nosotros por el pasillo, pues que se vayan preparando, que llega el cuerpo de operaciones especiales.

Para este mes te propongo otro ejercicio un poco friki que igual te cuesta más a nivel psicológico que físico, pero de eso se trata, derribamos barreras como dije en el ejercicio de abril. Te propongo reptar por el pasillo (si tienes) y por cualquier otra zona de la casa que tu decidas.

¿No sabes lo que es reptar? pues aquí una secuencia de imágenes de un tío raro reptando en un parque cualquiera:




Ya ves, es sencillo y cualquiera puede (y añado que debería) hacerlo. Se trata de avanzar con el cuerpo pegado al suelo con la ayuda de los antebrazos, las rodillas y los pies.

¿Durante cuánto tiempo? pues el máximo lo pones tú, yo te pongo el mínimo: 30 segundos. Repta durante mínimo 30” cada día al levantarte, si lo haces con tu hijo/hija en la espalda os podéis reír un rato. Y no te fíes, estás trabajando fuerza, movilidad, agilidad y elasticidad.

Como extra te propongo ponerte un pijama de felpa y reptar por toda la casa, te ahorras pasar la mopa :D.