Voy a hablarte de Cristina.

Cristina me llamó para ver si, juntos, podíamos hacer algo para que bajara de peso. 

Con un trabajo de horario comercial y un niño pequeño, Cristina no tiene demasiado tiempo de moverse (hacer ejercicio).

Pero Cristina decidió hacer algo, Cristina quiso (y quiere) hacer algo.

Hablamos, le conté mis ideas sobre nutrición y ejercicio y se convenció de que el objetivo primordial NO es adelgazar, eso es una consecuencia. El objetivo primordial es ganar salud, es moverse, es comer sano, es evitar las mentiras de la industria alimentaria, es, como dije aquí (http://luisandes.blogspot.com.es/2014/10/me-estoy-muriendo.html) “estar sano para tener la mayor calidad de vida posible“. 

Cristina se levantaba por la mañana, desayunaba lo justo, se iba a trabajar y volvía del trabajo con prisas de estar con su familia. No había tiempo para nada más ni para comer sano…

En realidad si había tiempo, pero ella aun no había decidido buscarlo, hasta ahora.

Ahora Cristina se levanta, hace un poco de ejercicio, come sano con el mismo tiempo que antes y sin demasiadas restricciones (lleva una dieta normal en la que hemos quitado ciertos alimentos que ninguno deberíamos comer) y vuelve a casa, como antes, para estar con su familia.

Cristina pesaba 134kg y hoy, tres meses después, pesa 117kg y sólo está empezando a andar el camino de una nueva vida.


Comida sana y ejercicio es el secreto.

A Cristina le queda un satisfactorio camino que recorrer y disfrutar, porque con el hábito que tiene seguirá perdiendo (ajustando) peso, creando músculo y ganando salud. 

Tengo un reto para Cristina, cuando llegue a 100kg empezamos a trotar. Ya puedo darme prisa en preparar el plan, porque al paso que lleva no me da tiempo.

Y ahora piensa ¿seguro que tu no puedes o no tienes tiempo?

El mundo cambia con tu ejemplo no con tu opinion (Paulo Coelho)
Por cierto, Cristina no toma ningún producto dietético de venta en farmacias o similares. Cristina sólo come comida de verdad.

¡AH! y lo más importante de todo:

CRISTINA QUIERE y, por tanto, PUEDE.