Perder peso es algo que hoy en día mucha gente busca, no cabe duda. El

estrés crónico en el que casi todos vivimos, la alimentación de supermercado que casi todos llevamos y el poco (o nada) ejercicio físico que la mayoría hacemos nos han llevado a niveles de sobrepeso preocupantes. 

Pero adelgazar es un objetivo que pasa a segundo plano – en realidad, es una consecuencia – cuando hablamos de salud. Si sigues una dieta sana y con alimentos de verdad ganarás en salud y, además, conseguirás tu peso adecuado.


Estas son, según mi opinión y en términos generales, las distintas estrategias  que puedes seguir para perder peso:

– Pastillas/batidos que prometen perder peso, quemar grasa y hasta hacerte la colada. Haciendo una “dieta” de este tipo puede que consigas perder peso debido a lo que dejas de comer, conscientemente al sustituir una o dos comidas por un batido, o inconscientemente al estar siguiendo una alimentación que crees más sana. Con una “dieta” de este tipo conseguirás volverte dependiente de las pastillas/batidos pues en cuanto lo dejes y vuelvas a comer como antes, recuperarás el peso perdido. Un dinero gastado todos los meses, de continuo, que puede que te mantenga delgado/a pero no te mantendrá sano (ni física ni mentalmente).

– Puedes seguir una dieta estricta basada en calorías y cantidades exactas diarias de macronutrientes. Con una dieta de este tipo, si está hecha por alguien con los conocimientos necesarios, conseguirás perder peso y comerás sano (relativamente). La pega es que estas dietas son difíciles de mantener en el tiempo y mientras la estás siguiendo suponen un estrés añadido que no te beneficia mentalmente. Ojo, este tipo de dietas son necesarias para ciertas enfermedades.

– Puedes decidir hacer la guerra por tu cuenta y seguir una dieta sana de acuerdo a las recomendaciones que durante toda tu vida has ido recibiendo de en los medios de comunicación (revistas, anuncios, programas de salud en TV..). En este caso supongo que recurrirás a productos bajos en grasas y en calorías, comprarás cereales “fitness” para desayunar, harás 5 comidas al día y comprarás fiambre de pavo. Seguramente te costará un mundo seguir la dieta, pasarás hambre y, puede, que pierdas algo de peso… eso dependerá de cómo comieras antes de hacer dieta. Desde mi punto de vista, siguiendo esta estrategia no vas a comer sano, no vas a ganar en salud (puede que al contrario) y no vas a estar a gusto contigo mismo/a. ¡Ah! y cuando lo dejes seguramente recuperes el peso perdido.

– Y vamos a la última, seguro que hay muchas más combinaciones, pero esta es la ideal según mi opinión. Una dieta que no haya que dejar. Se trata de crear el hábito de comer bien, lo cual no significa que no te lo puedas saltar de vez en cuando ¡eso es lo mejor! si creas ese hábito, comer bien y sano será lo normal en ti, no te supondrá un esfuerzo, y como lo normal será eso, cuando te salgas de lo normal no pasará nada. 
Pero no basta con eso, no vale con comer sano ¡tienes que moverte! el sedentarismo es uno de los grandes problemas de esta sociedad. Moverte no significa que tengas que preparar un maratón o salir todos los días en bici 2h, eso tampoco es demasiado sano. Moverte puede ser hacer unos ejercicios en ayunas, no usar el ascensor, ir andando al trabajo o pasear todas las tardes, por ejemplo.
No es fácil conseguir ese hábito de comer sano, te va a costar, sobre todo si tu dieta actual está basada en productos procesados y en alimentos con azúcares añadidos. Pero tampoco es imposible, con tu fuerza de voluntad y un poco de ayuda nada es imposible.

Resumiendo, si quieres perder peso, mantenerlo y ganar en salud física y mental (somos lo que comemos) en mi opinión debes:
– Aprender a comer (Busca alguien que te enseñe y te haga un seguimiento. No tiene porque ser caro, pregunta. En este blog tienes una dirección de correo a la que acudir :p)
– Moverte. Ejercicios matutinos (mira mi entrada sobre el reto), paseos, preparación física suave o intensa, eso ya depende de ti, pero opciones hay muchas.
– Querer hacerlo. Recuerda que NO ES QUE NO PUEDAS, ES QUE NO QUIERES.

Un saludo.